PESCADA

Quién sabe si tuvo razones

para masticar sin reparos

el anzuelo de brillo errante

que se hunde en el mar

Muerde

y mientras su boca

llora

olvida el dolor

Aunque nadie le habla del destino

presiente el final

Sangra

una sangre salada que asfixia

llora

Busca en los ojos

tristes de los demás

una llave

Pero encuentra olas y espuma

que denuncian su error

Ya no pelea

su cuerpo mutilado

es apenas la nota aguda

de un piano callado

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