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PERFECTO

I

Perfecto. Asesino. Rapado. Virgen. Suicida. Perdido.

II

Se aglomeran en mi nariz estornudos aparentes, y se me vuelve vicio esa sensación orgásmica que estruja el pulmón. Tienden a caerse los nidos de avestruz que cargo sobre mis hombros. Sobre un colectivo que pasa tronando, un conventillo de hienas traidoras se disputa la única cámara fotográfica. En una vidriera de Modart han puesto tres fotos mías en blanco y negro. Dos globos rojos explotan en la cornisa del edificio de obras públicas y derraman sangre sobre las estatuas de la galería.

III

Tengo ganas de darle una seca a un LeMans suave. Y no se si se fabrican todavía. Un LeMans suave era como un susurro de cocodrilo en medio de la selva espesa. Me parece que me voy a fumar uno que mi tío me regaló para mi fiesta de graduación. Pero no sé, de sólo pensar en los lobos marinos y los osos polares que van a venir a quejarse del humo, me da bronca. Hoy por hoy, humo de LeMans suave fabricado en los ochenta es para gozar y coleccionar.

IV

Mentís Marta. Mentís y te gusta. Te gusta porque en la mentira sos la mujer que siempre quisiste ser y nunca te dejaron.

Mentís Marta. Vos no tomás clases de canto. Ni vas a cenar con tus compañeros de gimnasio. Ni tampoco tu jefe te invita a desfiles de alta moda.

Mentís Marta. Mentis del mismo modo que otros prefieren soñar. Pero vos sos insaciable y no te alcanza con imaginarte una vida llena de cosas dulces. También la inventás para otros.

Mentís Marta. Vos no te compraste cremas importadas de la India. Ni te da miedo pasar por debajo de las escaleras. Ni siquiera es cierto que hayas recibido flores en tu cumpleaños.

Mentís Marta. Mentís porque sos mediocre. Porque no podés controlar tu ansiedad y tus ganas de llegar a reina. Pero sabés que el nombre no te da, y el apellido tampoco.

Mentís Marta. Vos no encontraste al mejor odontólogo de la ciudad. Ni bajaste trescientos gramos el mes pasado. Así que no vengas con eso de que te entran los pantalones del verano.

Mentís Marta. Mentís porque no te queda otra. Porque te hubiese encantado tener un hijo, pero como no pudiste, andas diciendo que los mellizos estudian en el exterior.

Mentís Marta. Nunca fuiste a Berlín, ni tenés un pedazo del muro en la mesita de luz de tu habitación. Ni fumaste habano, ni conociste a Fidel, ni sos pasajero frecuente en LAN.com.

Mentís Marta.